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Las visitas luego del parto. ¿Sí o no? Las personas nos preguntan continuamente sobre este tema. Y creemos que uno de los motivos es porque es un tema delicado para tratar con la pareja (especialmente cuando ambos miembros no pueden ponerse de acuerdo), y difícil para transmitir a los familiares y amigos.

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Las personas nos preguntan continuamente sobre este tema. Y creemos que uno de los motivos es porque es un tema delicado para tratar con la pareja (especialmente cuando ambos miembros no pueden ponerse de acuerdo), y difícil para transmitir a los familiares y amigos.

Lo cierto es que el bebé, cuando nace, no necesita visitas. Y, contrariamente a lo que suele suceder, los papás tampoco las necesitan. El momento del nacimiento es tan especial como estresante, tanto para los padres como para el propio recién nacido. El bebé sólo necesita a sus papás y hermanos, y los papás necesitan tiempo para descansar, conocer a su hijo y aprender todo lo necesario para asegurar su cuidado básico.

Vivimos en culturas en donde el nacimiento del bebé es un acontecimiento social, en donde se intercambian regalos por souvenirs. Las habitaciones en las clínicas se llenan de gente apenas nace el niño, sin tener en cuenta la tranquilidad y el descanso que la nueva familia necesita.

El bebé recién nacido necesita, básicamente, adaptarse. Adaptarse a respirar, a alimentarse, a expresar sus necesidades, que en la vida intrauterina estaban cubiertas, a los ruidos y las luces, a ser cargado y cambiado… ¡A tantas cosas! Esto requiere tiempo y paciencia, y muchas veces, las visitas sobran y molestan. 

Es necesario conversar sobre este tema con tu pareja, familiares y amigos cercanos previamente al parto. Expresa tus deseos de cómo y cuándo quieres que te visiten durante los primeros días de tu hijo. Explícales a familiares insistentes qué es lo mejor para ti y tu hijo.

Todos tendrán tiempo de conocer al niño, de tenerlo en brazos y jugar a buscarle el parecido. La prioridad eres tú y el bebé.

Ni sí, ni no: el equilibrio puede estar en el medio…

Hay maneras de preservar un poco más el momento del nacimiento y sus horas posteriores.

Como dijimos, siempre es bueno expresar nuestros deseos a amigos y familiares de antemano, explicándoles por qué no deseamos recibir tantas visitas durante los primeros días.

Una solución intermedia, es poner un horario de visita más restringido o aclarar a las personas que llegan a la clínica que las visitas tendrán una cierta duración. Pedirles que llamen por teléfono antes de llegar es un buen recurso para evitar que interrumpan en un momento inadecuado. Otro recurso muy utilizado es poner como condición que sólo recibirán visitas a partir del segundo día o recién cuando la familia esté en la casa.

Una regla de oro: tu bebé, siempre primero

Al bebé, poco le importa la gente que viene a verlo ni los regalos que estas personas traen. La lactancia y el sueño son las dos actividades que más se ven entorpecidas por las visitas. Si durante el horario de visitas el niño debe ser alimentado, cambiado, controlado por un médico o enfermera, etc., los visitantes deben ser invitados a retirarse de la habitación de manera cordial, pero firme… aunque sea por un rato. 

Pedir que los visitantes higienicen sus manos al llegar, es fundamental. Muchas veces resulta incómodo tener que pedirlo, pero debemos estar preparados para hacerlo de manera educada.

 

Lic. María Cecilia Veiga

ProMamás

 

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El presente artículo fue elaborado y corregido por el comité asesor de bebesencamino.com.

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Hay 1 comentario
Comentarios

Publicado el 09/10/12 florjoacobb
Miembro   Consejera  

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Hola, este articulo me hace sentir muy identificada... Cuando nacio mi primer hijo, que ya tiene 2 años, con mi marido no encontrabamos la manera de decirle a todos en la maternidad que estaba muy cansada, que todos los bebés lloraban por la noche y no podía ni dormir y que no se preocupen por venir y traer sus regalos, que mas adelante habria tiempo para eso... Decidimos repartir las horas de visita de la tarde en 5 minutos por familiar y las de la mañana eran completamente de mi marido, que nadie viniera nos ayudaba a estar tranquilos los tres y a disfrutar del bebe... Ahora esperamos una nena para enero, esperamos que sepan respetar los horarios de visita como lo hicieron con mi primer hijo... y que cuando llegue a casa no me encuentre con sorpresas atestadas de gente!! jajaja...

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