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Soltar a los hijos: el miedo a la separación ¿Por qué es tan difícil para algunos niños separarse de sus padres? Esta pregunta lleva, inevitablemente, a otra: ¿por qué es tan difícil para algunos padres separarse de sus hijos?

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¿Por qué es tan difícil para algunos niños separarse de sus padres? Esta pregunta lleva, inevitablemente, a otra: ¿por qué es tan difícil para algunos padres separarse de sus hijos?

Vivimos en un tiempo en donde a los papás les cuesta asumir el sufrimiento de los hijos, ese clase de sufrimiento que transitaremos sí o sí, por el sólo hecho de estar vivos y ser humanos.

Me atrevería a decir que el problema es mucho peor, ya que en el consultorio vemos, a menudo, a padres temerosos e incapaces de aceptar esta realidad como parte de sus propias vidas como adultos. Esto, muchas veces, es la causa de una marcada sobreprotección, en donde los padres tratan de evitarles a sus hijos cualquier dolor o incomodidad que puedan sentir.

La ansiedad y el miedo juegan un rol fundamental. Los adultos confunden el apego sano con el apego ansioso. Muchos padres perciben el mundo que los rodea como un lugar peligroso y amenazante, y esto los lleva a intentar ejercer un control riguroso y excesivo sobre las distintas experiencias por las que van transitando sus hijos, privándolos de tomar pequeñas grandes decisiones, desarrollar sus capacidades de resolución de problemas o incluso, de asumir ciertos riesgos.

Los patrones de miedo y ansiedad se copian, se aprenden… Si les damos a los niños el mensaje de que el mundo es peligroso y le tememos, de que cosas malas pueden pasarnos en cualquier momento, y de que debemos estar alertas frente a todo, los niños creerán exactamente eso. No sólo lo creerán, sino que se comportarán de acuerdo con esa premisa. Después de todo, ¿por qué me voy a mover de los brazos de mamá y papá, si hasta ellos tienen miedo?

La angustia que experimentan los niños al separarse de sus padres, se vuelve intolerable para estos últimos, porque los confronta con su propia angustia y sus miedos más profundos. 

Muchos padres también confunden la dependencia con el amor, entendiendo que sus hijos no “quieren” separarse de ellos como si esto fuera una demostración o prueba del amor que les tienen.

Los niños necesitan a los adultos como puntales para transitar el camino hacia la independencia y la autonomía. Necesitan crecer y explorar, pero también necesitan que los padres dejemos que lo hagan.

Lic. María Cecilia Veiga

ProMamás

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El presente artículo fue elaborado y corregido por el comité asesor de bebesencamino.com.

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