Publicidad
Publicidad

Mi hijo tiene un amigo imaginario ¿qué debo hacer? Generalmente los padres nos alarmamos ante la aparición de estos amigos a los que nosotros no podemos ver. Descubre por qué aparecen estos seres mágicos en la vida de tu niño.

Los-amigos-imaginarios
Articulos relacionados

Entre los 2 y los 3 años de edad, tu niño puede comenzar a hablar sobre algunos seres que nosotros no vemos.  Esos son sus amigos imaginarios.  Muchos padres se preocupan ante la aparición de estos individuos que pasan a formar parte de sus vidas y sus actividades diarias, pero no deben hacerlo ya que esto es absolutamente normal.

Estos amigos invisibles o imaginarios llegan para ayudar  a tu hijo a crecer y a desarrollar sus emociones y creatividad. Le ayudan a expresar sus miedos, sus alegrías, sus inquietudes y sus más profundos deseos. Los niños son conscientes del mundo real, pero a esas edades todavía les cuesta asimilarlo y aceptarlo tal como es. Por esta razón ellos crean un mundo donde todo es posible, permitido y solucionado. Es la etapa del pensamiento mágico de los niños. 

Los amigos imaginarios colaboran con nuestro pequeño al ayudarlo a liberar sus  sentimientos positivos y negativo.  Les permiten proyectar sus conflictos, miedos y fobias delante de nuevas situaciones, como la de tener que dejar el pañal o comenzar el colegio.

Estos mágicos amigos les ayudan a adquirir más confianza en si mismos, ya que si el amigo imaginario puede hacer algo ellos también podrán. Esto ayuda a favorecer su autoestima y controlar  mejor sus emociones superando sus miedos.

Esto amigo al que nosotros no vemos, les ayuda a trabajar en la empatía, ya que podrán entender mejor el punto de vista de la otra persona, en este caso, lo de su amigo imaginario.  También favorece las habilidades sociales.

En un estudio realizado en la Universidad de La Trobe, en Australia, se consultó a 330 universitarios sobre si recordaban tener un amigo ficticio en su niñez. El 30% de ellos recordó esa compañía, los que mostraron mayores habilidades creativas, mejor comunicación y empatía que quienes no la recordaban.   

Otra investigación, de la Universidad de Manchester, en Inglaterra, indagó en el rol de esas figuras en 44 niños entre cuatro y seis años, con y sin amigos imaginarios, de los cuales el 50% admitió tener un amigo ficticio invisible o personificado en un juguete, como un oso de peluche. A todos les pidieron describir imágenes de un libro, y los que tenían amigos imaginarios, mostraron mayor vocabulario. 

Anna Roby, psicóloga de la Universidad Manchester, indicó que la presencia de los amigos imaginarios se relaciona, además, con personas de más entendimiento social y creativos. Estas figuras inanimadas, además, eran más comunes en hijos únicos y primogénitos.  

La dinámica de un compañero ficticio no se presenta en todos los niños, indica Evan Kidd, psicólogo de la Universidad de Latrobe. A los que se les permite explorar el mundo de un modo lúdico, como un amigo imaginario, pueden crear sin límites y convertirse en "el escritor, productor, director y actor de su propio juego", dice Kidd. Son niños con mucha práctica en la invención de interacciones, lo que facilita el desarrollo de sus habilidades de conversación y creatividad.

 

¿Qué debemos hacer los padres?

Antes que nada no debemos preocuparnos ya que como hemos visto forma parte del crecimiento y el desarrollo de tu niño.  Aunque tengamos mucha curiosidad por este amigo no debemos estimular ni tampoco reprimir a los niños para que sigan jugando y conversando con su amigo.   Es una buena idea que lo observes discretamente para detectar si existe alguna  necesidad o preocupación que no esté compartiendo contigo.  Tampoco debemos indagar sobre si  su amigo es bueno o malo.   Lo más importante es que nunca retes ni sanciones a tu niño por esta imaginación. Eso puede hacer que tu hijo evite interactuar  con su amigo imaginario cuando tu lo observas y nos perderemos de los beneficios de poder observarlo. 

Trata de favorecer que tu hijo también tenga tiempo para jugar con otros niños.  Nunca dejes a tu niño sin vigilancia, ya que los amigos imaginarios pueden tener poderes mágicos.  Pueden volar, saltar desde grandes alturas o salir sin la compañía de un adulto y tu niño podría querer imitarlo.

 

¿Cuándo deberíamos preocuparnos?

Los papás solo debemos preocuparnos cuando esta presencia imaginaria le impida a tu pequeño cumplir con sus tareas y compromisos cotidianos, o le impida relacionarse con niños reales.   Si notas que tu niño se ha vuelto retraído o ha adquirido comportamiento agresivo a causa de un amigo imaginario violento, deberán buscar ayuda y apoyo de un especialista

Los amigos imaginarios se van del mismo modo en que llegaron.  Suele desaparecer  entre los   7 u 8 años de edad, cuando el niño ya ha desarrollado las funciones del lenguaje, de la lógica, memoria e inteligencia.

El presente artículo fue elaborado y corregido por el comité asesor de bebesencamino.com.

Publicidad

Todavía nadie ha comentado este artículo. Sé el primero en comentar!
Comentarios

Publicidad

Centros de información

Publicidad
Publicidad
Publicidad