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Leche materna, ¿es un alimento inteligente? Muchas veces hablamos de que la leche materna es el alimento ideal. Lo increíble es que además es un alimento inteligente, se adapta para suplir las necesidades de tu bebé en cada etapa.

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La leche humana es el alimento ideal para un bebé. Las diversas sustancias que la componen y su proporción entregan al lactante los requerimientos nutricionales e inmunológicos  esenciales para un crecimiento normal.

La composición de la leche cambia, independiente de la dieta de la madre, en las distintas etapas de la lactancia, a diferentes horas del día, e incluso, durante una misma toma (al inicio y al final de ella).

Hay otros factores que modifican la composición de la leche: cambios hormonales en la madre al retornar su fertilidad, el uso de anticonceptivos orales con estrógenos o al momento de embarazarse.

Se debe diferenciar el calostro de la leche de transición, la leche madura y la leche de una madre que da a luz a un bebé prematuro. Cada una de ellas tiene las características adecuadas para ese determinado momento de vida del lactante.

 

Calostro


Durante el embarazo, la glándula mamaria comienza a acumular el precalostro, sustancia rica en proteínas, inmunoglobulinas y otras sustancia de defensa para el organismo.
En los primeros cuatro días posparto se produce el calostro, fluido de color amarillo y espeso, compuesto por el precalostro que se va mezclando con la leche que comienza a producirse.

El volumen de calostro en los primeros tres días post parto es entre 5 y 20 ml por toma, siendo suficiente para satisfacer las necesidades del recién nacido.

Este fluido tiene tres veces más proteínas que la leche madura. Posee también una alta concentración de vitaminas liposolubles, en especial, el beta caroteno (vitamina A) que le confiere su color amarillento. Otros componentes que se encuentran en gran proporción son las proteínas defensivas (inmunoglobulinas y lactoferrina) además de células vivas (linfocitos y macrófagos) que protegen al recién nacido frente de los gérmenes del medio ambiente.

 

Leche de Transición


Es la leche que se produce entre el cuarto y decimoquinto día después del parto. Entre el cuarto y sexto día post parto se produce un aumento brusco de la producción de leche (bajada de la leche), la que sigue aumentando en forma progresiva hasta alcanzar un volumen estable de aproximadamente 600 a 700 ml/día, entre los 15 y los 30 días post parto. La composición de esta leche varía a través de los días desde las características del calostro a las de la leche madura.

 

Leche Madura


Se produce a continuación de la leche de transición. La producción promedio es de 700-900 ml./día en los primeros seis meses post parto. Sus principales componentes son: agua, proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas y minerales.

Su principal hidrato de carbono o azúcar es la lactosa, que constituye una importante fuente calórica para el niño. La lactosa es utilizada en la formación de sustancias indispensables para el desarrollo del sistema nervioso central (galactolípidos). Las deposiciones blandas, características de niños amamantados, se deben a la lactosa. Esta consistencia favorece la absorción del calcio en el intestino del bebé.

Existen otros hidratos de carbono que estimulan el crecimiento del lactobacilo bífido, bacteria predominante en el intestino del niño que recibe leche materna, protegiéndolo contra el crecimiento de microorganismos patógenos. Algunos de estos azúcares se adhieren a receptores ubicados en las células de las membranas mucosas de la faringe impidiendo así también la proliferación de ciertas bacterias patógenas en esos sitios.

Las proteínas presentes son la caseína (30%) y proteínas del suero (70%). Las principales proteínas del suero son: alfa-lactoalbúmina, lactoferrina, lisozima, inmunoglobulinas (Ig A, Ig G, Ig M) y albúmina. También se encuentran otras proteínas en concentraciones más bajas como enzimas y moduladores del crecimiento.

La alfa-lactoalbúmina tiene un alto valor biológico y participa en la síntesis de lactosa. La lactoferrina tiene acción bacteriostática además de contribuir a la absorción del hierro en el intestino del niño. La lisozima tiene propiedades bacteriolíticas(destruye bacterias) y antiinflamatorias. La IgA es la principal inmunoglobulina . Su función principal es proteger la glándula mamaria y las mucosas del recién nacido y del lactante contra las infecciones ya que la secreción de IgA a esta edad es insuficiente en el niño.

La leche contiene algunos aminoácidos libres como la taurina, que el recién nacido es incapaz de sintetizar. Se le ha reconocido un rol de neurotransmisor y participación en el sistema hepático.

Algunas enzimas permanecen activas en el tubo digestivo del lactante. Cumplen varias funciones entre las cuales destacan la digestión de nutrientes de la misma leche (amilasa, lipasa) y la protección contra infecciones (lisozima, peroxidasa, etc).

Las grasas son el componente más variable de la leche humana. Aportan alrededor del 50% de la energía. Su concentración aumenta con las sucesivas eyecciones de leche, y es mayor al final de cada toma, por este motivo, cuando el niño vacía completamente la  mama recibe la leche más rica en grasas.

La calidad de los ácidos grasos varía con la dieta materna y son fundamentales para el desarrollo de la retina y cerebro.

Las hormonas también están presentes y muchas de ellas se encuentran en concentraciones mayores a las del plasma materno. Su rol aun está en estudio.

Por último, esta leche contiene una gran cantidad de células vivas que cumplen una función protectora (leucocitos, macrófagos y linfocitos).  Los linfocitos mantienen a su vez la capacidad de producir anticuerpos.

 

Leche de Pretérmino

Es la leche que producen las madres que tienen un parto prematuro. Este tipo de leche puede durar  uno o más meses. Su composición es distinta a la de la leche madura. Se caracteriza por una mayor concentración de proteínas, grasas, por lo tanto de energía, y una menor cantidad de lactosa. Esta leche es ideal para los bebés prematuros, que tienen mayores requerimientos nutricionales (en especial de proteínas), y menor capacidad de digerir la lactosa.  Algunas proteínas protectoras se encuentran en mayor concentración.

Esta leche, sin embargo, no llega a cubrir los requerimientos de calcio, fósforo y proteínas de un recién nacido de muy bajo peso (menor a 1500 gramos). Será necesario suplementar estas sustancias a través de fortificadores de la leche materna.

El presente artículo fue elaborado y corregido por el comité asesor de bebesencamino.com.

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