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Historias de vida: Shelly despierta del coma al oir llorar a su bebé Que no haría una madre por sus hijos! La fuerza de una madre que despertó del coma al oír llorar a su bebé. Luego de estar al borde de la muerte Shelly celebra hoy el cumpleaños de su pequeña hija.

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El 5 de septiembre del 2014 en Carolina del Norte (Estados Unidos), Shelly Cawley, de 23 años, acababa de dar a luz por cesárea a su primer hijo, una niña. En ese momento un trombo que tenía en la pierna se soltó y le produjo una embolia pulmonar que inundó de líquido sus pulmones muy deprisa: "Todos los médicos con los que he hablado me han dicho que si no hubiera estado ya intubada y sedada para la cesárea habría muerto", recuerda su marido, Jeremy Cawley, de 35 años. Los profesionales del Carolinas HealthCare System NorthEast lograron estabilizarla y salvar su vida, pero la joven madre entró en coma.

Así estuvo una semana, y los facultativos consideraban muy difícil que pudiese salir de esa situación. De hecho, en seguida Jeremy movilizó a través de las redes sociales una campaña de oración por su esposa.

Entonces una de las enfermeras, Ashley Manus, recordó que está probado que el contacto entre la piel de la madre y el recién nacido es muy beneficioso para el niño, así que ¿por qué no también para la madre? Decidió proponer que la niña conociese a su madre.

Se lo comentó a Jeremy, y entonces Ashley, otra enfermera y él tomaron a la pequeña Rylan y la llevaron a ver a su madre. La niña estaba dormida plácidamente: "Pero no necesitábamos que durmiese. Necesitábamos que llorase. Así que nos pusimos a hacerle cosquillas para despertarla", comenta el padre. Estaban convencidos de que si la madre escuchaba por primera vez llorar a su hija, reaccionaría.  Necesitaron diez minutos hasta conseguirlo. "Cuando empezó a llorar... cuando empezó a llorar creo que se metió en el interior de Shelly y la reavivó", confiesa Jeremy. 

Porque fue lo que sucedió. La madre salió del coma lentamente, algo inexplicable para los médicos, que habían asistido a la escena rezando:"Lo que hicimos fue hacer llorar a Rylan todo lo que pudimos, y rezar juntos. Ahí podías ver a médicos y enfermeras tomándose su tiempo para rezar", cuenta Jeremy.

¿Milagro? ¿Casualidad? Ashley, de quien partió la idea, cree "al cien por cien" en los milagros, y éste podría haber sido uno. Shelly pasó todavía un mes en el hospital recuperándose, pero ahora todo es ya un mal recuerdo que, eso sí, está llamado a perdurar en su memoria.

Jeremy Cawley escribió un libro, titulado como el nombre de su mujer, Shelly Ann, para contar la experiencia que vivieron: Un viaje de fe, coraje, fuerza y amor que te cambia la vida, relata el subtítulo. Y ahora disfrutan juntos de una vida familiar plena que ha sido posible gracias al llanto salvador de un bebé en brazos de su mamá.

El presente artículo fue elaborado y corregido por el comité asesor de bebesencamino.com.

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