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¿Cómo se afronta un embarazo de alto riesgo?

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Publicado en la comunidad Embarazo Semana a Semana

El curso de un embarazo generalmente se desarrolla naturalmente, sin problemas. Frecuentemente, escuchamos a muchas personas decir que “el embarazo es el mejor estado de la mujer…”.

Sin embargo, esto no es así cuando el médico nos da la noticia de que ha surgido alguna complicación con la salud de la mamá o del bebé. Tal es el caso de los embarazos de riesgo, que si bien representan un pequeño porcentaje de los embarazos, implican controles más frecuentes y una atención especial, donde generalmente se incorpora a uno o más médicos de las especialidades que requiera el caso, para trabajar conjuntamente con el obstetra.

Hay algunos indicadores de riesgo previos al embarazo, y otros que surgen en el desarrollo del mismo.

En el caso de una mujer con patología previa, generalmente ya tiene en cuenta la información que su embarazo será más riesgoso. Esta condición la preparará para estar atenta, tratarse y controlar su enfermedad, obteniendo como resultado mayor probabilidad de llevar su embarazo sano y a término.

Distinto es el caso en que las dificultades se desarrollan durante el embarazo. Aquí se suma el factor sorpresa, la incertidumbre hasta obtener un diagnóstico, en ocasiones el desconocimiento de la patología y la dificultad para encarar un tratamiento adecuado. Esta suma de factores con frecuencia genera miedo, ansiedad, angustia e incertidumbre.

Más allá de las características de cada patología o complicación, estos embarazos generan mayor estrés. Por eso, es de suma utilidad la confianza depositada en el equipo de médicos que asisten el embarazo, además de recibir información clara y precisa acerca de su problemática.

Estas pacientes deben aprender pautas nuevas, además de los cuidados naturales del embarazo, como por ejemplo: el automonitoreo de determinados parámetros, seguir una dieta especial, en otros casos autoaplicarse inyecciones, hacer reposos prolongados y hasta pasar por internaciones. Es de suma importancia incluir a la pareja y a la familia, para que adquieran conocimiento de la patología y tomen conciencia de la importancia de cumplir con el tratamiento y de las complicaciones que la patología detectada pueda tener, y cómo evitarlas o resolverlas.

¿Por qué algunas mujeres reaccionan de manera diferente frente a una misma patología en el embarazo?

Aquí entran en juego la personalidad de cada paciente, los recursos con los que cuenta, las estrategias que utiliza para resolver problemas, el estilo de comunicación que tenga, y su nivel de tolerancia a la frustración y a la incertidumbre.

Frente a un embarazo de riesgo, generalmente la intensidad del estrés, ansiedad, incertidumbre, miedos y frustración se incrementan en las primeras semanas de conocer el diagnóstico. Pero luego de incorporar y procesar la problemática, es importante que la intensidad vaya descendiendo para encarar eficazmente  las posibles complicaciones, para tomar decisiones en caso que se requieran, y transitar mejor el embarazo.

En algunos casos, las pacientes no logran controlar sus preocupaciones obteniendo como resultado un embarazo de riesgo con altos niveles de estrés.

Las preocupaciones se caracterizan por ser pensamientos inútiles que conducen a la inacción y generan malestar emocional. El preocuparse lleva a pensar más de lo necesario, a un pensamiento circular. Las preocupaciones son intentos por controlar una situación que se nos escapa de las manos, son pensamientos que tienden a exagerar la probabilidad de que ocurra algo negativo o terrible.

En cambio, el ocuparse se caracteriza por ser un pensamiento eficaz, que conduce a la acción y no agrega perturbación emocional a la generada por el problema. Lleva a pensar lo necesario, generar alternativas, evaluar pros y contras de cada opción y actuar.

En la psicoterapia de apoyo para mujeres que cursan un embarazo de riesgo  trabajamos para que las pacientes aprendan a discernir entre preocuparse y ocuparse, principalmente en momentos críticos de su embarazo, brindándoles herramientas concretas para aprender a detectar, confrontar y cambiar creencias erróneas.

Es importante acompañar a esos padres y madres que les ha tocado el camino complicado, brindarles contención a nivel emocional, nuestros conocimientos y experiencia.

Lic. María Verónica Tamburelli  

ProMamás

 

El presente artículo fue elaborado y corregido por el comité asesor de bebesencamino.com.

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Miembro   Adermicina  

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Consejera  

Mi segundo embarazo fue de alto riesgo porque mi primer bebé murió en la panza en la semana 28. Además en el segundo tuve diabetes gestacional. Mi tercer embarazo lo perdí espontáneamente en la semana 7. Y mi cuarto embarazo tuve pérdidas desde la semana 7 hasta la 16 (aparentemente la placenta estaba baja). Estoy con reposo desde entonces. Ya estoy en la semana 36 sin diabetes pero con várices y hemorroides muy mal. Como dicen, cada embarazo es diferente. Desde la muerte de mi primer bebé estoy con tratamiento psicológico, especialmente cuando me embarazo y con una psiquiatra que me recetó un ansiolítico para poder dormir principalmente. Una de las tantas cosas que hago para sobrellevar mis ansiedades y miedos es escribir en mis blogs. Las invito a todas a visitarlos: http://enbuscademinosencontramos.blogspot.com.ar/ y relacionado a mi experiencia de muerte fetal: http://vivirconangelitosenelcielo.blogspot.com.ar/

Miembro  

Es complicado, soy una mujer que trabaja sumamente activa, el reposo me pone de muy mal humor, ser consciente que voy a una cesárea cdo no es lo que hubiera deseado, procesar tdos los contras no es llevadero, pero al mismo tiempo solo espero que mi bb nazca bn.

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