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Alergia alimentaria: diagnóstico y prevención

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Publicado en la comunidad Primer Bebé

 

Se estima que el 5 % de los niños desarrolla alergias a los alimentos. Según los especialistas en nutrición pediátrica son ocho los alimentos naturales que la desencadenan: leche de vaca, huevo, trigo, pescado, soja, maní, nueces y mariscos.

El 2 % de los niños menores de 2 años son alérgicos a la leche de vaca, sin embargo se vuelven tolerantes a ésta a partir de los 2 o 3 años de edad. Este logro, no es igual para el caso de la alergia al maní, el pescado y los mariscos que, desafortunadamente, permanece durante toda la vida. Con frecuencia, el que es alérgico a un alimento lo puede ser a varios, o sea que el  15 % de los niños alérgicos a la leche de soja. 

Las alergias alimentarias pueden producir reacciones gastrointestinales y extraintestinales. Las primeras comprenden náuseas, vómito, cólico, diarrea, estreñimiento, hemorragia digestiva, incremento inadecuado de peso y talla y desnutrición. Las segundas ocurren en sistemas diferentes al intestino y se pueden manifestar en la piel (brotes, eczema, edema labial, urticaria, prurito), sistema respiratorio (rinitis alérgica, tos crónica, broncoespasmo, asma, otitis media recurrente) y ojos (conjuntivitis alérgica).

También se pueden presentar otro tipo de reacciones como migraña, trastornos del comportamiento, hipotensión, anafilaxis, shock e incluso la muerte.

Forma de detectarlas

Los antecedentes familiares son un primer indicio para determinar la existencia de alergia a un alimento específico.  El medico deberá indagar en datos como: tiempo y exclusividad de lactancia materna, edad a la que inició alimentación con otro tipo de leche, a qué edad inició los primeros alimentos sólidos y cómo fue el orden de introducción, asociación de síntomas con la ingesta de lácteos y en algunos casos se solicita un diario de alimentación para corroborar la relación de la ingesta de leche y sus derivados y otros alimentos alergénicos con los síntomas

En cuanto al examen físico, añade, es importante revisar el cabello del niño, su masa muscular, piel, abdomen, sistema respiratorio y mucosas, entre otros aspectos. Igualmente, se considera conveniente solicitar los datos de peso y talla en los controles pediátricos para determinar el momento en el cual estos valores comienzan a disminuir.

Con una historia clínica adecuada y con la ayuda de un laboratorio de sangre se puede detectar el 75% de los casos de alergia alimentaria.  En el caso que los exámenes de laboratorio no confirmen el diagnóstico, pero la historia clínica sugiera la presencia de alergia, se realiza una prueba terapéutica que consiste en retirar durante dos semanas aquellos alimentos con alta sospecha de alergia como, por ejemplo, la leche de vaca. Si en este tiempo el niño presenta mejoría, se confirmaría clínicamente el diagnóstico.

¿Se pueden prevenir?

La leche materna es el principal alimento que protege al bebé de la aparición de alergias alimentarias en los primeros años de vida. Cuando no toma leche materna y ante el antecedentes familiares de alergia (asma, rinitis, dermatitis), existen fórmulas infantiles con proteínas lácteas hidrolizadas.  En estos niños, se recomienda que antes del año de vida no incluyan en su alimentación huevo, trigo, avena, fresas y chocolates, entre otros alimentos. Algunos nutricionistas posponen la ingesta de pescado, nueces, almendras y maní hasta después de los 3 años de edad.

Tratamiento

Además de retirar los alimentos que estén ocasionando la alergia, también hay que retirar aquellos que los incluyen; por ejemplo, la leche se utiliza en postres y helados, de modo que habría que suspenderlos y sustituirlos por otros alimentos con nutrientes equivalentes o que los remplacen. El nutricionista infantil debe orientar a los padres del menor en este sentido.

El presente artículo fue elaborado y corregido por el comité asesor de bebesencamino.com.

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